No Working Class Here/ Inicio

 Hace ya muchos años que John Lennon publicó su famoso tema "Working Class Hero". En él hace un canto mostrando su admiración hacia la clase trabajadora. Esa misma que, en el siglo XIX, Marx vaticinaba que iba a ser la protagonista del cambio histórico que se avecinada por el impacto enorme sobre las relaciones sociales que suponía la Revolución Industrial en Inglaterra. 

La fuerza revolucionaria de la clase trabajadora se ha visto mermada a lo largo del tiempo porque los procesos revolucionarios se convirtieron en verdaderas frustraciones, y la guerras sometieron a este grupo a la convivencia con el miedo y la necesidad. Sin embargo, la clase trabajadora queda asimilada dentro del sistema capitalista gracias el Estado del Bienestar (tan beneficioso) keynesiano, asimilando a los trabajadores a la sociedad de consumo. Todo esto, evidentemente, es una enorme simplificación de procesos muy complejos.

El problema comienza cuando los hijos de los trabajadores van accediendo al sistema educativo, fundamentalmente público, que no se conforma solamente con alfabetizarlos para que se integren en tempranas edades al trabajo. La posibilidad de estudiar se convierte en el ascensor social, abre la posibilidad que dejen la máquina o la mina y pasen a la oficina. Mientras fueran los subordinados de los jefes, todo bien, pero ¿y si se convierten en el director o presidente de la empresa? Se rompe la exclusividad social. Peligro.

En EE.UU. existe el mito del "Self made man". Ese sueño americano del que empieza de botones y termina siendo director del hotel. Es el mito de la sociedad abierta pero en la realidad las clases altas, antes privilegiadas, van a poner todos los límites que estén a su alcance para que sus espacios exclusivos no sean contaminados por advenedizos. Y es aquí donde surge la lucha clasista que se agrava con las crisis económicas recurrentes que no hacen más que profundizar en la bipolarización social, a pesar de que hay grupos intermedios a los que hay que crear una ficción de bienestar superior a los que están en la clase baja, y que se crean mejores para defender los derechos de los privilegiados porque piensan que son suyos también. Pero estos grupos medios ¿tienen acceso a los espacios exclusivos? Veremos.

(Continuará)

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